Muy queridas hermanas: Paz y Bien

Os mando unas letras y alguna foto para que participéis de la celebración vivida estos días, en Torrelavega.

Fue un encuentro entrañable, donde la gente expresó su cariño sentido por nuestras hermanas, las que están ahora y todas las que han formado parte de las comunidades de Torrelavega. Gracias Señor por cada hermana y por hacernos fieles a tu proyecto, allí donde estemos cada una de nosotras.

Compartimos Ecos de la Eucaristía: Triste como todas las despedidas, pero también entrañable, la eucaristía que se celebró en la Iglesia de la Asunción de Torrelavega para agradecer y despedir a las Hermanas Franciscanas del Espíritu Santo, que durante 46 años han trabajado en nuestra ciudad, en el Barrio Covadonga y en el Hogar municipal del Transeunte, entre otras muchas labores que han desarrollado. Sencillez, sacrificio, entrega, empatía, esfuerzo, cariño… cuántas actitudes para manifestar la pasión de Dios por los pequeños, por los últimos, al estilo de San Francisco de Asís, su maestro. Una iglesia llena de personas que junto a los sacerdotes querían arropar y manifestar el cariño a Amparo y Tere y a otras que han pasado por ahí; y sobre todo a Carmen, Águeda, Nieves, M. Carmen, y María, que también correspondieron manifestando su agradecimiento a Torrelavega. Distintos detalles de parte de los grupos de la parroquia a las que están vinculadas las hermanas, han hecho del final de la eucaristía un momento emocionante. Pero la celebración no quedó en la iglesia, continuó en el Centro Parroquial para compartir un chocolate que por gentileza del Horno San José sirvió para poder saludarnos personalmente.

Gracias a todos los que han hecho posible este acontecimiento que hará historia en nuestra ciudad. Toda la Congregación nos unimos al gozo de lo vivido.

Gracias Señor por el don de las hermanas y por la gracia de poder trabajar a favor de los demás. A nosotras solo nos toca sembrar y Tú Señor harás germinar a su tiempo, todo servicio prestado. “GRACIAS SEÑOR”