Muy queridas hermanas: Paz y Bien

Feliz día del comienzo de nuestra Congregación. Le damos gracias al Señor que a través de Madre Francisca hizo posible nuestra familia, por su mediación todas estamos aquí. Dios realiza su obra a través de todos los acontecimientos de la vida, también en este momento de incertidumbre y de sufrimiento para tanta gente. Estamos seguras de que Dios nos invita a confiar el presente y el futuro en sus manos.

Madre Francisca nos dice en uno de sus pensamientos: “Desechad totalmente toda suerte de pensamientos inútiles y volveos hacia Dios, al igual que un hijo enamorado de su padre se vuelve y vive desde la confianza”. Es una buena receta mental y espiritual para vivir este tiempo de confinamiento desde la esperanza y la confianza. No nos olvidemos de la gente que sufre, de la cercana a nosotras que pueda necesitar nuestra ayuda de diversas formas, espiritual, física, económica… nosotras somos muy privilegiadas en todo, en el cuidado en comunidad, en las posibilidades de casa, medios…, no olvidemos que nuestra razón de ser, es ser para los demás, servir a las hermanas y a los que nos necesiten. Que la prudencia, el cuidado y la prevención no cierren nuestra donación, nuestras puertas a quien necesite de nosotras.

Nosotras: “Si vivimos, vivimos para el Señor y si morimos, morimos para el Señor. En todo, somos de Dios” (Romanos 14, 8). Y esa certeza, nos tiene que dar alas para vivir seguras y sin miedo en todo momento. Vivamos con alegría y sembremos esperanza a nuestro alrededor; transmitamos a la gente que vive con miedo, la serenidad de nuestra fe confiada.

Feliz día y seguimos muy unidas a cada hermana y a todas las comunidades. Con todo nuestro cariño. Un abrazo, en nombre de las hermanas del Consejo Regional. Feliz día.